Entradas

Ataduras.

Imagen
¿En qué situación te encuentras justo ahora?  Hay momentos de la vida en los cuales te encuentras ante dos puntos diferentes del camino, dos rutas entre las cuales escojer. A veces tienen pocas diferencias entre sí y otras veces son diametralmente opuestas. Es posible que una te lleve hacia algo que quieres y la otra hacia algo que no, o que ambas tengan un poco de cada una; ésto lo definirás según lo que consideres deseable y bueno. Pero a veces el camino te presenta una variante en la que debes decidir entre seguir como vas, por el camino conocido, o enfrentar la incertidumbre de uno nuevo, enfrentar dos partes de tí que quieren irse una por cada via (o como yo lo llamo: partición del coco) y verte cara a cara con la posibilidad del tan temido CAMBIO. En éstos casos el pasado solo tendrá utilidad para recordarte de dónde vienes y la experiencia adquirida en retos superados y logros conseguidos, lo que puede darte impulso y ayudarte a decidir mejor; si te atas a él extrañando lo q...

Una piedra en el camino.

Imagen
   Un día vas por un camino que conoces, ya lo has transitado antes. Imagina que es una acera lisa, y tal vez por costumbre no te detienes a mirar. Tu cuerpo sabe lo que tiene que hacer. De repente te tropiezas con una gran piedra que antes no estaba allí y te golpeas el 5to dedo del pie (el chiquito), muy duro. Si eres venezolano como yo, posiblemente tus primeras dos reacciones, en orden variable e incluso una sola mezcla de ambas sea: coño e' la madre!!! (a la piedra y la miras feo), y la otra alguna interjección de dolor o frustración como: Ay!, Verga!! u otras similares (más dirigidas a ti mismo por no haber estado pendiente y estar pensando en pajaritos preñaos). Luego de esto, se desencadena un proceso del cuál la mayoría no somos conscientes: tu sistema nervioso te alerta que algo no está bien con tu dedo y... Oh!, tienes un dedo que te ayuda a equilibrar tus pasos, tienes un sistema nervioso que cuida de tí, ojos con los cuales mirar (así sea feo), sientes dolor físic...

Para: Papá

Imagen
 Hola. Esta es la primera vez que te escribo. Siendo niño, algunas veces te hablé, llorando, en mi mente o en voz baja y te pregunté por qué me dejaste sólo. Recuerdo haberte preguntado si me habrías tratado igual que todos los demás y, que de ser así, pues mejor que estuvieses muerto. También llegué a pensar que te habías escondido, que me observabas en secreto como en un juego o una prueba y que un día por fin regresarías.  Mamá no habla sobre tí pero sé que aún te ama y te extraña. Hace tiempo, ella necesitaba un estudio para operarse y yo le pedí ir donde laboro. Yo podía hacerlo y así nos ahorrábamos algo de dinero y además, la vería. Vivíamos entonces en ciudades diferentes y hacía alrededor de un año que no nos encontrábamos. Ella estaba esperándome sentada en un cafetín, miraba a todos lados buscándome. Cuando volteó hacia donde yo estaba, caminando hacia ella empecé a hacerle señas. Se levantó y empezó a caminar rápido en otro sentido, dándome la espalda. Yo en el mom...