Para: Papá

 Hola.

Esta es la primera vez que te escribo. Siendo niño, algunas veces te hablé, llorando, en mi mente o en voz baja y te pregunté por qué me dejaste sólo. Recuerdo haberte preguntado si me habrías tratado igual que todos los demás y, que de ser así, pues mejor que estuvieses muerto. También llegué a pensar que te habías escondido, que me observabas en secreto como en un juego o una prueba y que un día por fin regresarías. 

Mamá no habla sobre tí pero sé que aún te ama y te extraña. Hace tiempo, ella necesitaba un estudio para operarse y yo le pedí ir donde laboro. Yo podía hacerlo y así nos ahorrábamos algo de dinero y además, la vería. Vivíamos entonces en ciudades diferentes y hacía alrededor de un año que no nos encontrábamos. Ella estaba esperándome sentada en un cafetín, miraba a todos lados buscándome. Cuando volteó hacia donde yo estaba, caminando hacia ella empecé a hacerle señas. Se levantó y empezó a caminar rápido en otro sentido, dándome la espalda. Yo en el momento pensé no me había visto y que se había cansado de esperar, o se apartaría del ruido para llamarme al celular, así que aceleré el paso y cuando la alcancé estaba llorando. Me abrazó y lloró más aún. Me dijo que cuando le hice señas no fué a mí a quien vió, sino a tí.

Desde niño he podido sentir en toda la familia la decepción que sienten porque no soy igual que tú, aunque por fuera lo parezca y por eso, me han causado mucho dolor.

La verdad, no sé bien que siento por tí. Fuiste alguien de quién siempre he oído, incluso cosas que sé que no habrías querido nunca que supiera. Algún personaje de historias diferentes, de fragmentos aislados, recuerdo de otras personas pero no un ser concreto. Además te he visto por fotos. Conservo una dentro de un libro que me gusta mucho y que eventualmente retomo.

Dicen que soy igual de jodedor y bromista que tú, aunque de estar hoy frente a frente creo que empezaría por contarte la de veces que me echaron en cara nuestras diferencias. Sé que fueron muchas y que lo hacían para hacerme ver lo increíble y maravilloso que eras en contraste conmigo y hacerme cambiar; la mayoría las he olvidado y sólo persiste el recuerdo de cómo me hacían sentir, como si no mereciera ser tu hijo.

Luego te agradecería el haberme traído a la vida como un acto de amor. Por esas mismas historias, claro, sé que mi nacimiento fué planificado y deseado y que cuando me tuviste contigo eras feliz.

Después de eso, sí bromearía contigo por horas, tal vez días.

Tengo 42 años ahora, más de 10 años de la edad que tenías cuando te fuiste y puedes estar seguro que en este tiempo he tenido algunos momentos felices y plenos. Por eso también te agradezco. Por haber hecho feliz a mamá durante su tiempo juntos. Sé que tuvo una vida difícil, muy dura emocionalmente, y que tú fuiste para ella como un oasis en medio de todo ese desierto.

Me siento orgulloso de mí, de quien soy, aunque quedan por allí algunas cosas que mejorar y en las cuales trabajo arduamente. No sé cómo te sentirías o qué habrías pensado sobre mí y posiblemente nunca lo sepa porque de haberte tenido supongo sería hoy una persona diferente. 

Dicen que es la interacción con el padre lo que forja el carácter y la seguridad en uno mismo y tal vez sea cierto; es algo que me ha costado trabajo conseguir. A veces, dejo de creer en mi mismo y dejo de distinguir entre lo que intuyo y algo que temo profundamente. Me confundo y mi mente me juega malas pasadas. Pero aquí voy, mejorando, conociéndome, creciendo.

En estas líneas se condensa todo lo que alguna vez he querido decirte y si lees esto, a la parte dentro de mí que eres tú, que salió de tí, cuando esté así apóyame. Te necesito.


Comentarios

  1. Me encantó. Sentí algo de nostalgia cuando navegas de manera minuciosa sobre el recuerdo de esta persona, creo que a todos nos pasa cuando nos falta alguien pero fue hermoso como lo plasmaste... Espero leer más.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por tu apreciación. Es importante. Y si, pienso que por diversas razones todos lo hemos experimentado. Estaré publicando periódicamente. Gracias

      Eliminar
  2. Eres una persona diferente a él y no viniste a llenar su vacío, toma tu lugar como hijo, agradece el don de la vida y las cosas bellas que atesoran de él, todos tienen que entender que el vacío de papá, siempre estará vacío. Pero eso no tiene que ser malo en lo absoluto, hay que trascender y encontrar en uno mismo esa chispa que interna e individualmente nos empuja hacia adelante.

    Entiendo tu dolor, pero es eso, un duelo que hay que sanar. Perdonando y agradeciendo que podemos hacerlo diferente, y eres diferente porque es exactamente así como tu mamá y tu familia te necesitaban, aún cuando ellos no estén listos para darse cuenta.

    Te abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Hermoso y nostálgico una combinación extraña de emociones. No hay nadie igual a nadie, somos seres únicos y eso es lo especial💖

    ResponderEliminar
  4. Hermosas y ciertas palabras. Gracias por el apoyo.

    ResponderEliminar
  5. Creo que muchos compartimos ese mismo sentir. Gracias por expresarlo!

    ResponderEliminar
  6. Así es. Y esa es la idea de este sitio, hacer un punto de encuentro donde podamos reflejarnos en el otro desde la honestidad. Gracias y si te gustó compártelo 😋

    ResponderEliminar
  7. Es muy cierto, la forma en que expresas ese sentir es muy hermosa, y anexando un poco a tu punto, la percepción propia y la el auto descubrimiento, son procesos que jamás acaban, son constantes y dirigidos siempre al crecimiento personal, como humano, como seres imperfectos, cuya belleza radica en la capacidad de crecer y perseverar ante los problemas, caer y levantarse.... eso es verdadera humanidad 😌

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Ataduras.

Una piedra en el camino.