Una piedra en el camino.
Un día vas por un camino que conoces, ya lo has transitado antes. Imagina que es una acera lisa, y tal vez por costumbre no te detienes a mirar. Tu cuerpo sabe lo que tiene que hacer. De repente te tropiezas con una gran piedra que antes no estaba allí y te golpeas el 5to dedo del pie (el chiquito), muy duro. Si eres venezolano como yo, posiblemente tus primeras dos reacciones, en orden variable e incluso una sola mezcla de ambas sea: coño e' la madre!!! (a la piedra y la miras feo), y la otra alguna interjección de dolor o frustración como: Ay!, Verga!! u otras similares (más dirigidas a ti mismo por no haber estado pendiente y estar pensando en pajaritos preñaos).
Luego de esto, se desencadena un proceso del cuál la mayoría no somos conscientes: tu sistema nervioso te alerta que algo no está bien con tu dedo y... Oh!, tienes un dedo que te ayuda a equilibrar tus pasos, tienes un sistema nervioso que cuida de tí, ojos con los cuales mirar (así sea feo), sientes dolor físico y también rabia. Y aunque por momentos viajes al pasado y recuerdes que allí no había piedra, o te crees una realidad paralela en la cual de haber estado pendiente no te habrías golpeado, estás mayormente presente en todo lo que está ocurriéndote: ESTÁS VIVO.
Algo similar ocurre en nosotros de manera inconsciente en el proceso de entrega a una relación con alguien que no nos es conveniente. Las causas por las cuales se inicia son variables y no es el tema en este momento. Simplemente vas transitando tu camino y comienza una interacción con otro ser que termina causándote un profundo desagrado mezcla de varias emociones que pueden ser: frustración, desesperanza, desilución, abandono...
Como parte de tu respuesta a éstas emociones, es posible que reacciones físicamente, que las mentalices intentando analizarlas, te llenes de dudas, te victimices o que simplemente te dediques a sentirlas; incluso que las niegues o que quieras dejar de sentirlas. Esto siempre dependerá de tí y tu forma de ver el mundo, pero muy posiblemente busques inicialmente en el otro la razón de lo que sientes y pues, cómo a la piedra, lo mires feo (por no mencionar que simplemente lo insultes, le digas "hasta del mal que se va a morir"...). De alguna forma eso es válido como desahogo, pero la verdad es que la piedra, esa piedra, nunca fué lo importante. Pudo haber sido otra piedra, una rama rota, algún tipo de escombro; pudo haber sido el 1er dedo (el gordo) y no el 5to. Tal vez fuese una concha de cambur y en vez de golpearte te resbalaste e intentando mantener el equilibrio el dolor sea en el cuello o la rodilla.
Cariño mío, lo importante no es cómo pasó ni quién fué, lo importante es el proceso que se despierta en ti a partir de ese evento. La verdad es que nada ni nadie externo es capaz de despertar en nosotros emociones que no llevamos dentro, y este tipo de situaciones son muy útiles para observarnos, preguntarnos por qué estamos sintiendo las emociones que esta situación nos muestra y ahondar en la razón real de lo que estamos experimentando.
¿Es algo que has experimentado antes, sensaciones que ya conoces bien? ¿Dónde nació realmente ese abandono, esa rabia, la soledad? Eso que diste y sientes no retribuido, ilusiones y esperanzas que sientes perdidas, ¿Estarán basadas en que las centraste en algo externo a lo que le diste mayor importancia que a tí?
La gran mayoría de nosotros traemos este tipo de emociones, junto con conceptos errados, juicios y diversos miedos desde mucho antes de esa situación que nos hace verlo. Y aunque a veces nos topamos en la vida con personas que pueden tener características que no vemos en nosotros, es útil también preguntarnos si nos consideramos, muy internamente, a nosotros mismos como deshonestos, desleales, incoherentes, o cualquier cosa que vemos en el otro. Tal vez descubras que sí, tal vez no. Tal vez lo fuiste en el pasado. ¿Es entonces culpa lo que realmente sientes y lo enmascaras bajo todas esas otras emociones?
Ok, no hay culpa, de verdad ese tipo es una rata y un inseguro... Entonces, ¿Será que situaciones repetitivas en las cuales eres victimizado han hecho que te acostumbres a eso, que hayas aprendido a moverte en esas emociones y las veas como "normales" aunque no te gusten?
Ah... Es que "tú lo presentías". Bueno, ya pasó. No te culpes y aprende. En el futuro escúchate más a ti mismo que al entorno. Confía en tí.
Ahora SIENTE lo que estás viviendo y utiliza tus pensamientos para analizar las posibles causas de tus emociones y no para buscar culpables externos, porque todos actuamos de la manera que lo hacemos en base a lo que hemos aprendido, y de una u otra forma, todos somos niños heridos. Y si ya reaccionaste ante lo que sentías y dijiste cosas que no querías, tampoco busques culpas en tí, ni pienses en cómo habría sido si hubieses dicho o hecho, o si no; las cosas sólo podían ser de la manera como sucedieron.
Recuerda que todo proceso de sanar lleva su tiempo, así que acepta el momento en el que estás y no quieras vivir uno diferente; úsalo a tu favor para fortalecerte y mientras eso pasa, quiérete profundamente. Deshazte de las máscaras con las que poco a poco te has cubierto y permítete SER.
Obséquiate algo que querías, has un esfuerzo. Ese viaje que planificaron juntos házlo solo tú y mírate como tu mejor compañía. Échate una pea si necesitas drenar y llorar, pero POR FAVOR... NO LO VAYAS A LLAMAR ESTANDO KURDO (ni sobrio).
Cuando todo haya por fin pasado, cuando termine la fase, agradece el poder sentir aún lo que no te gusta. Recuerda lo que viviste, lo que concluiste. Pero lo más importante de todo, no te cierres a dar de quién eres de todo corazón, porque el mundo tiene ya bastantes heridas compartidas.
Lo que dices aquí es muy cierto uno tiene que dar de corazón lo que tiene ya que así las personas ven como en realidad eres aunque muchas veces se aprovechan y lo digo por experiencia propia pero al igual sigo siendo el mismo no e cambiando pero si soy ahora como más precavido para que no me pase lo mismo
ResponderEliminarSolo confía en tí y en tu proceso de crecimiento.Gracias por el apoyo.
ResponderEliminarGracias por plasmar en letras sentimientos que de una u otra manera hemos vivido y muchos tal vez sigamos tropezando con la misma piedra o similares, sin darnos cuenta de las enseñanzas que nos traen. Gracias por hacernos re ordar lo que llevamos dentro y por momentos hemos olvidado.
ResponderEliminarSi. A veces nuestras propias vivencias anteriores no nos dejan ver el presente y lo q este trae. Pero siempre tenemos la oportunidad de retomarnos. Gracias.
ResponderEliminarEs todo un proceso llegar hasta ese punto en que sólo ofrecemos lo bueno que tenemos dentro. Incluso hay momentos en que lo olvidamos. La idea es poder retomarnos. Gracias por tu apoyo.
ResponderEliminarCreo que el primer paso para conocernos es darnos cuenta de nuestro pensar, sentir y actuar. Ya con eso vamos rompiendo esquemas mentales, emocionales y culturales. Es la sabiduría por la experiencia. Mucho mejor a que te echen cuentos. En cuanto al tema de dar, hay que estar pendiente con eso. Dar constantemente puede provocarte un gran desgaste a todos los niveles y eso no es positivo para nadie.Tú también tienes derecho a recibir. No estás en el mundo para satisfacer las necesidades ajenas, tú también las tienes y los demás deberían tenerlas en cuenta. Eso puede generar un efecto contrario. Todo en equilibrio
ResponderEliminarAlguna vez escuché que una definición exacta de sabiduría es: conocimiento puesto en práctica. Estaríamos hablando de la sabiduría de uno mismo; un proceso laborioso pero bien recompensado. Gracias por traer esa palabra a este tema. Con respecto al dar, es justamente dar desde quien eres y no desde lo que necesitas a lo q me refiero. Y ese dar incluye nos principalmente a nosotros mismos. Cuidar de nosotros. Gracias por tu apoyo.
ResponderEliminarMuy buen análisis, hay que vivir el momento, darnos cuenta de lo que estamos sintiendo y seguir adelante.
ResponderEliminarTambién es importante estar dispuestos a ahondar en esos sentimientos aunque no nos sean agradables. Gracias 🤜
ResponderEliminarMe emociona leerte y observar a través de éste escrito cuanto has crecido .. todos los momentos de la existencia son oportunidades ... Dar y recibir es la misma energía y tenemos que comenzar por nosotros mismos quienes somos el universo en acción...Me encanta Miguel ... Así eres tú... único y maravilloso...🙏👍🙌😊
ResponderEliminarGracias profe. 🥰
ResponderEliminarMe agrada la manera en que usas la idiosincrasia venezolana, para darle una expresión más amena a tus enseñanzas, es simplemente entretenido y divertido, gracias por dar este punto de vista que no siempre se suele observar
ResponderEliminar