Ataduras.

¿En qué situación te encuentras justo ahora? 

Hay momentos de la vida en los cuales te encuentras ante dos puntos diferentes del camino, dos rutas entre las cuales escojer. A veces tienen pocas diferencias entre sí y otras veces son diametralmente opuestas. Es posible que una te lleve hacia algo que quieres y la otra hacia algo que no, o que ambas tengan un poco de cada una; ésto lo definirás según lo que consideres deseable y bueno. Pero a veces el camino te presenta una variante en la que debes decidir entre seguir como vas, por el camino conocido, o enfrentar la incertidumbre de uno nuevo, enfrentar dos partes de tí que quieren irse una por cada via (o como yo lo llamo: partición del coco) y verte cara a cara con la posibilidad del tan temido CAMBIO.

En éstos casos el pasado solo tendrá utilidad para recordarte de dónde vienes y la experiencia adquirida en retos superados y logros conseguidos, lo que puede darte impulso y ayudarte a decidir mejor; si te atas a él extrañando lo que ya no existe, solo te crearás depresión.  Centrarte en el futuro, que aún no existe, puede producir espectativas que tal vez no se cumplan creando más resistencia al presente, además de proyectar en la realidad miedos profundos y generarte ansiedad.

Hablando honestamente, el camino que has seguido por más discordante que sea ahora tiene factores positivos para tí, aunque estos sean pocos; de allí el tan infame término "zona de confort". La alternativa de seguir por una ruta diferente tendrá también cosas que no te agradarán; de allí la indecisión. Examínalos con detenimiento y pásalos por la balanza del corazón porque... ¿Qué es lo que quiere realmente tu ser? 

Examinemos dos puntos de vista sobre el tema:

Para el luciferismo, conocerte a ti mismo y saberte creador de tu realidad son factores de gran utilidad ante los desafíos de la vida. Asumir, con plena conciencia en tus virtudes sin el absurdo de la culpa y sin autocastigo, responsabilidad individual en las decisiones y actos que te llevaron a la situación actual y las razones de las mismas en lugar de evitarlas o sentirte abrumad@, te ayudará a seguir la senda apropiada para tí con creatividad, autonomía y voluntad propias.

Según la cábala, el sufrimiento y las dificultades son "correcciones" diseñadas para ayudarte a aprender lecciones importantes y ajustar tu camino hacia el lugar donde realmente perteneces en el momento presente. Ese cambio que tanto resistes y evitas SUCEDERÁ, ya sea que avances hacia él proactivamente de forma positiva y voluntaria o que, como decía una gran amiga "dejes que llegue la ola y te arrastre y tragues agua y arena", ya que si no estás dispuest@ a dar los pasos necesarios la situación puede empeorar, haciendo la transición más difícil y dolorosa. 

Abraza esa incertidumbre y transfórmala en una aventura. Puedes descubrir al final del camino que realmente era necesario para ti salir de allí.
 Evita el falso positivismo, esa paja de decirte que todo está bien y que la vida es luz y amor cuando sabes muy bien que tienes tarea pendiente. 
Hablar de ello es bueno, otros pueden darte su perspectiva, pero no lo hables con todos; además de ser importante que dejes un espacio digamos... no contaminado con la situación, donde puedas también salir por momentos y obtener tu propia perspectiva desde fuera, no siempre obtendrás de otros una repuesta útil, así que escoje bien con quién conversarlo. 
No le hagas tanto caso a lo que te dice tu mente a menos que seas tú quien guíe con propósito tus pensamientos; de otra forma sólo estará repitiéndote lo mismo una y otra vez en un bucle sin fin. Disciplínala con cariño.
Confía en tí y avanza con seguridad en cada paso. No te estanques, que en la existencia nada permanece estático.

¿Son esos lazos realmente tan difíciles de romper?
¿Por qué continúas autoimponiéndote ataduras a un lugar al cual ya no perteneces?

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